La vida enseña: aprende a escucharla

La vida enseña: aprende a escucharla Next item RECUPERARTE DE UNA LESION...

Bueno, vaya título ¿no?

Estoy profunda estos días. No sé si habrá sido el tema de las lesiones, o el virus estomacal que cogí en mi viaje a las Azores (por cierto, preciosas, pero no pude disfrutar de ellas todo lo que me hubiera gustado…mucho tiempo en la habitación de hotel…).

Pero últimamente, tanto pensar y tan poco correr, me han hecho darme cuenta de muchas cosas.

Una de ellas es que tienes que elegir tu camino.

Sí, ya lo sé que es una típica frase de taza, pero es verdad.

¿Nunca te has parado a pensar si lo que quieres es realmente lo que estás haciendo ahora mismo?

Por ejemplo, me he dado cuenta de que mi vida está justamente donde quiero. Quizás haya querido “echar todo por tierra”, querer un trabajo más estable, querer aprobar una oposición y tener la “vida segura” que te venden desde niño.

Volcán de Capelinhos, Faial, Azores

Esa vida en la que de lunes a viernes (o sábados domingos y festivos según el trabajo que sea), te levantas deseando no tener que ir. En los que no te motiva ni un ápice lo que haces.

Y después, cuando vuelves a tu pisito de 40m2, te das cuenta que te está costando la vida pagarlo y total, ¿para qué? Si no estás apenas en él.

Tienes hijos, muy bien ni siquiera los ves, ni a tu marido tampoco…

Esa no es la vida que quiero, llena de ataduras y de “bienquedismos”.

Puede que a ti te encante esa vida, y olé. Estás en el camino correcto entonces.

Pero yo he descubierto que mi pasión es que mi vida gire en torno al deporte. Que, tanto en mi faceta de corredora profesional, como de entrenadora y dietista, siempre me rodeo de deporte.

Y me gusta.

¿Mi rutina de vida? Me gusta. Y no la cambiaría por nada. A pesar de los malos momentos. A pesar de los lloros y estreses por los que se pasa.

 

Es lo que quiero.

Pienso en mi niña interior y veo que es lo que siempre ha soñado, pero, la verdad, nunca imaginó que lo conseguiría. Nunca ha confiado mucho en ella. Pero para eso está su hermana mayor para cogerla de la mano y lanzarla hacia sus sueños.

Otra cosa que me he dado cuenta es de que disfrutes el camino. Otra frase de Mr Wonderful. Lo sé.

Pero es la única manera de que vivas en plenitud.

Fíjate en el hoy, ten un plan para el mañana, ok, pero ves día a día. Sé flexible puede haber cambios (vamos los habrá seguro, la vida es así).

Pero si estás disfrutando, no importará el resultado. Ejemplo bueno es en una competición.

¿Te gusta entrenar? ¿Te gusta lo que haces cada día? Ir al gym, hacer series en cuesta dejándote el higadillo, esforzarte por hacer determinados tiempos, las tiradas largas con mil cambios de ritmo….

Si no, déjalo. No merece la pena. Hay que disfrutar el camino, si no, el objetivo, el resultado…cuando llegue no lo apreciarás. Será más bien un alivio. ¿Pero, merecerá la pena? ¿En serio? ¿Tanto sufrimiento para un objetivo?

¿Y después qué? ¿Otro objetivo?

¿Que te costará tanto conseguir y te hará sufrir cada día?

Mejor haz algo que te apasione, que no te cuesta hacer (bueno vale, habrá días que por mucho que te guste no sea lo que querrías hacer y también hay que tirar de disciplina, pero que tu 90% del tiempo estés disfrutando con lo que haces).

Entrenamiento, si no se puede correr, se anda

Vale para cualquier cosa, ya sea pintar, ya sea hacer windsurf o ya sea tu trabajo. Pero que no te cueste. Disfruta porque realmente, nadie se va acordar de si (en el caso de las carreras) quedaste el 1º o el 13º en X carrera, ni si te retiraste o ni si ibas a haber o no corrido; se van a acordar de ti, de lo que les hiciste sentir, de cómo eres, de lo que has estado haciendo a lo largo de los años. Pero también esto es efímero, un día ganas una carrera, pero al siguiente no.

Igual que estás “arriba” estás abajo. No eres más que eso. Un momento efímero.

Así que más vale que lo que hagas lo disfrutes y te lleves buenos recuerdos contigo.

Da tu 100% lucha por objetivos alcanzables y en los que el único que pueda tener el control seas tú.

Espero que a alguien le sirva de ayuda y pueda darle una vuelta a su vida.

Es horrible ver a gente que no ama lo que hace, a gente sufriendo…
Soy una persona muy empática y al ver a una persona siento el dolor que hay detrás.

Y la verdad que creo que el mundo sería mucho mejor, si todos y cada uno de nosotros fuéramos felices, hiciéramos aquello que nos llene y pusiéramos el corazón a la vida.

facebook
instagram